El trimado de un kite

Esto va sobre la importancia de cómo trimar tu cometa. Si ya eres un kiter o sólo un principiante, da lo mismo, tienes que saber cómo ajustar las líneas de tu cometa, y, especialmente las bridas, si se trata de un foil Flysurfer.

Ya sabemos que las líneas de la cometa, dependiendo del modelo de kite y del tipo de navegación para el que ha sido creado, tienen diferentes longitudes, aunque en su mayoría, en la actualidad, esas lineas son de 24 o 25 mts en longitud.  En el caso de los foils Flysurfer, el largo de las lineas es de 20 mts, ya que las bridas son de 5 o mas metros de por si.

Notar que las lineas están hechas de materiales que, con el uso, se van a ver afectadas por una elongación en ellas, lo que van a afectar a cada linea de manera desigual después de algunas sesiones de kite.  Las lineas han sido preestiradas antes de llegar a tus manos, pero eso no implica que esten libres de consiguientes alargamientos y con ello, unas u otras lineas se alarguen mas, o menos … o casi nada.

Es importante revisar la longitud de las lineas regularmente, como punto de partida, a fin de evitar el kite  “caer” hacia un lado u otro, o de tener esa sensación extraña en la que la cometa no está obedeciendo muy bien a nuestros comandos en la barra.  Si es el caso de un foil de Flysurfer, a ello hay que añadir que hay que tener el trimmer bien ajustado porque de ello va a depender la estabilidad de la cometa, así como su giro y hasta posibles situaciones, como el plegado de una punta de la cometa al girar o el que entre en perdida en los saltos.

Aparte todo esto, existen, aunque ni lo supongamos … posibles repentinas situaciones que van a “cortar de raiz” la vida de una linea …  🙁

Y estoy contando esto a cuento de lo que pasó ayer.   Santi y yo cruzamos lineas y el evento acabó con una linea rota en cada una de nuestras cometas. Esto sucedió a unos 200 o más mts de nuestro punto de partida en la playa y después de un montón de largos para un lado y para el otro por parte de cada uno de nosotros, pero, el destino dió en unirnos en el agua, cosa, que, evidentemente, es más de atribuir a quien va detrás de, que, a quien va delante de, pues, el que va detrás, va viendo donde va el otro en cada momento, con lo que, facilmente puede evitar esa situación de “casi subirsele encima” al otro navegante.

El caso. Después de aclarar el tema barra, recogerla, extender la cometa, ordenar bridas, etc, tiré directamente para la furgo con la barra damnificada bajo el brazo y pillé otra barra de otro tipo de cometa.   Pese a que esa barra estaba nueva y yo conocía el largo depower de la misma, y también, que las lineas de esta nueva barra eran 4 mts mas largas que las de mi Speed 3 deluxe, no me andé con dilaciones y desandé lo andado hasta mi yaciente cometa, monté la barra y me hice de nuevo a la mar.

¡Mal, muy mal!. He de decir que no pasó nada malo, o verdaderamente malo, pero, podía haber pasado. ¿Por qué? Pues, por varias razones.   En primer lugar, la cometa no reaccionaba a mis ordenes tal como la hacía con la barra suya.   En segundo lugar, a causa de ser las nuevas lineas más largas, que lo que tocaba, también se veía afectado el salto que yo lograba, pues, aparte de reaccionar “algo” mas  lentamente a mi orden, el vuelo era distinto, haciendo que no me sintiera tan seguro como debería.  Pues, maravilla de las maravillas, ayer, la cosa estaba para 12 mts, y en ocasiones debía de haber 18 o hasta mas nudos, igual hasta 20. Con lo que no se podía fallar y debía estar todo bajo buen control.

Y … para colmo, con las prisas de montar la nueva barra, al unir las bridas, que, como sabeis, une a tres bridillas con una y esa a la linea.  Las bridillas quedaron una vuelta retorcidas sobre si mismas en una de las lineas centrales, por lo menos, cosa que noté más tarde cuando desaté lo atado ya de vuelta en la playa después de la patética navegación subsiguiente.  Con lo que, a partir de ese momento, y sabiendo como las gastan ese tipo de cometas, se me hizo la vida realmente imposible.

Yo saltaba, salía catapultado hacia arriba, pero al tocar agua, y aún con toda mi atención enfocada en llevar las lineas traseras algo o bastante tensas, era imposible evitar que la cometa hiciera extraños “muy extraños” y entrara en pérdida, cayendose … y así cada vez, en cada salto.

Hubo momentos en que hacía el extraño incluso al cambiar de rumbo, lo que ya era hasta insultante, puesto que tras el extraño, la cometa … al agua otra vez, retorcimiento variado,  hasta de tipo lazo de pajarita, y con pinta de no recuperarse ya más.   Pero no, porque al cabo de un rato de verdadera lucha con la barra, y de distintas técnicas de relanzamiento, todo ello en agua profunda, la cometa, se levantaba de nuevo cada vez que esto sucedía … y fueron muchas las veces que se cayó después de entrar en pérdida, pero, como si nada porque todas las veces se rehizo y la relancé, aún y cuando parecía que aquello ya no había quien lo arreglase.

Conclusión: Un 10 a mi cometa, que sale del agua y ella sola se desretuerze hasta ponerse en posición normal de vuelo cuando parece que ya está todo perdido y que no hay nada más que hacer.   Y … que conste que no entro en detalles para explicar lo que tuve que hacer cada vez y en cada caso hasta que se levantó en el aire, para no resultar pesado y para no alargarme demasiado, pero, vamos, que se lo cuento en privado a cada uno, si le parece interesante saberlo.

Y … segunda conclusión: cuando algo está “no está perfectamente ajustado”, las cosas que te pueden pasar con cualquier cometa, en general y una flysurfer en particular, no son nada recomendables, pero nada, nada.

Total, con bastante mal sabor de boca, acabé llegando a la orilla cuando ya me había cansado de “extraños” y de caidas de la cometa al agua con su consiguientes relanzamiento in extremis, dejando que me la agarrara uno en la playa por la punta y asegurandola con arena.

Después de esto, busqué unas lineas de reserva de flysurfer, que tengo por ahí, y como no encontré la linea gris delantera, la que no tiene conectado el leash, con alguna reserva por mi parte, me tocó utilizar como linea delantera, una de las laterales, la roja para ser más exacto. Pero como estaba realmente tocado psicológicamente por tanto extraño y tanta tocada de agua de mi super 12 deluxe, tenía que hacer algo y ¡ya!.

Así que con la barra original flysurfer de nuevo montada, con una linea verde, una gris -la del leash- y dos rojas, volví a levantar la cometa, después de bajar la brida B en ambos lados, cosa de un centímetro para ganar más estabilidad, y ahí si. Todo volvió a su cauce y lo corroboré con un buen montón de nuevos saltos flotantes y sus consiguientes amerizajes en control total y ya sin cosas raras.

Notas finales: Hay que navegar libre de tios que nos persiguen a muy pocos metros. ¿Como se hace eso? volviendo la cabeza, pero bien girada, para asegurarnos de que no tenemos alguien pisandonos los talones innecesariamente.

Si descubrimos a un perseguidor a poca distancia, lo mejor es seguir hacia adelante hasta que se canse y se de la vuelta o bien, empezar a hacer gestos con la mano o hasta lanzar gritos, algo así como “ojo que voy a giraaaaarrrrr” hasta que la amenaza desaparezca.

En mi defensa, y sé que es poca excusa y que eso no me exime de la culpa de no haber hecho las cosas bien y haber parado la navegada: que, como hacía frio, llevaba el neopreno de 4 y el traje seco encima, con lo que estaba casi imposibilitado de movimiento, y eso me hizo ignorar que podía haber “alguien” detrás mio (como así era) y por vagancia -aparte que eramos solamente 5 o 6 en el agua y no me esperaba ese “ataque traicionero”- no haber girado la cabeza.

Cada cometa, y especialmente cuando es nueva, necesita algunas horas de tiempo de vuelo y de ajuste y también tenemos que familiarizarnos con su “sentimiento en la barra”. Una vez te has familiarizado con la cometa y su tacto, si notas algo raro, lo mejor es salirse del agua y analizar todos los puntos que puedan haber llevado a ello. Aunque, como solemos ser vagos y egoistas, generalmente no lo hacemos, con lo que entramos a correr riesgos innecesarios. ¡Mal hecho!.

Y, un apunte final. No guardo rencor a Santi, porque controla a medias, porque nunca se había visto aún en una de esas -pero se volverá a ver como no tenga más cuidado- y … porque luego se redimió ante mis paternales ojos con un salto bien sustentado y bien aterrizado de mas de 5 metros.

Si, he dicho de mas de 5 metros -osea que ya os estais poniendo las pilas los Sergios, Davides, Adanes, etc-, aunque … era de esperar, porque, si yo iba con 12 mts, bien potenciado y pegando saltos de más de esa altura, ¿que cabía esperar de un tio que iba con 13,5 mts de cometa en 20 nudos? … pues que saliera catapultado para arriba como nunca lo había hecho en su vida.

A ver si eso abre la puerta a un nuevo saltador en el agua, de ahora en adelante … y de una persona más cauta a la hora de ponerse a pisar la cola a uno que va inocentemente navegando delante suyo.

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