Kitesurfing en Ucrania II -esto sigue-

Siguiendo con la historia del kite trip a Ucrania, entramos en la segunda parte del mismo, ahora cambiando de ciudad. Kitesurfing en Ucrania -esto sigue-

kitesurfing Ucrania

UKRAINA II / a kitesurfing story by kitesurfing mallorca
MIERCOLES

Como tuve la suerte de que el padre de Evgeni pasara la noche en una de las 4 casetas del cottage, arreglé con él para que me bajara  a la estacion de buses de Mariupol.  A las 6 de la mañana partimos en su Lada en direccion a la city y por el camino asistí a la primera trampa-control de la policia de carreteras, de hecho, lo noté antes de que pasara, pues puso el coche de 120kms/h a apenas 40 en cuestión de 100 mts para luego seguir así durante casi un minuto.

No sirvió de nada. Estaban en un cruce un poco mas adelante. Con un tipo de porra-indicador nos hicieron señas de que nos detuvieramos en el arcen y allá se vino uno de ellos mientras el otro seguía escogiendo victimas. Al otro lado de la carretera habia uno de sus coches con las placas de policia aparcado junto a un coche particular.

El padre de Evgeni le enseñó los papeles del coche, el agente los miró y le hizo señas de que le siguiera al otro lado de la carretera, una vez allí le invitó a entrar en el más que sospechoso coche particular que, curiosamente, tenia los vidrios tintados de oscuro y … las puertas se cerraron silenciosamente tras ellos.  Mientras tanto, el otro agente había ya despachado a un coche y a un camión más cuando veo que empieza a adentrarse en el campo al lado de la carretera, ahí pienso yo … va a cambiarle el agua al canario … pero … no.

Se trataba de, por el poco científico método del ojeo, calcular en la distancia a la velocidad a la que venían los coches a un kilometro más atrás, aprovechando un claro entre los arboles que rodeaban la carretera en la gran curva antes del cruce.

Para todo esto, las puertas del coche particular se abren y salen los dos, el poli sigue a lo suyo, mi amigo con una expresión en el rostro parecida a la de Bruce Lee en la pelicula Karate a muerte en Bankog entra en el coche y sin mediar palabra pone el motor en marcha.  Yo, en un vano intento por soliarizarme le digo, indicándole con un gesto de la cabeza en dirección a los polis … Bastards!  él, obviamente sin comprender, fuerza una sonrisa y dice: OK.

 la trampa para cobrar

la “roadside trap”, en el momento exacto de la mordida.  La policia en lo suyo, osea esquilmar a los infelices que se cruzaban en su camino

 

VAMOS A DEJAR ATRÁS MARIUPOL … POR BERDYANSK

A las 6h 25 minutos hago entrada en el autovokzal, busco acomodo en uno de los bancos a la sombra junto con mis trastos, abro un libro y … a esperar!   Después de una colección de buses casi todos ellos entre los 20 y los 40 o más años de edad, dirigiéndose a todas partes, a las 8h 35 minutos hace entrada el mio … БЕРДЯНСКИЙ! … ese es!

Me abren la parte de abajo para acomodar los bultos y subo arriba. La temperatura es mas propia de un baño turco que de un vehiculo, debe de hacer mas de 40 grados, comparto el asiento lado sol con cortina, con una aldeana proxima a los ochenta años con un pañuelo rodeandole la cabeza tipo 3 en raya pero sin las gafas… saco mi libro y … a esperar.

Al final de todo, Berdyansk no estaba tan lejos, aunque para hacer los 70 kms que nos separaban tardamos casi dos horas atravesando un paisaje constante de campos de cultivo de varios kms cada uno a ambos lados de la carretera.  Berdyansk es bastante menor en tamaño que Mariupol, muchos menos edificios altos, las calles, exceptuando 2 o 3 de ellas bastante mas estrechas, no muy bien asfaltadas pero con los consiguientes arbolitos por las aceras, lo que sin duda es una muy buena idea considerando la que está cayendo porque la temperatura, de nuevo, no baja de los 35 o más grados.

БЕРДЯНСКИЙ la estacion de bus

la terminal de autobuses de БЕРДЯНСКИЙ -Autovokzal- y los mismos cargando sus botellas de gas en el techo

Como mis 3 bultos dan poco margen al deambulaje callejero con ninguna libertad, nada más bajar del bus tiro directo para un café que hay junto a la estación y que tiene cierto aire medio internacional.  Después del inevitable intercambio de preguntas/respuestas en una mezcla de varios idiomas y que no da casi más que para entenderse sólo en lo más básico, acceden a guardarme los trastos mientras voy a buscar alojamiento y a explorar un poco la zona.

Compro un mapa de la ciudad en un kiosko proximo a la estación y tras informarme a traves de un muchacho con la consabida botella de cerveza en la mano y que habla cuatro palabras de ingles de que el autobus que lleva a las playas es el numero 15 y tras media hora de espera y otra media de trayecto llego al final del spit.

El spit, escrito en cristiano es lo que ellos llaman a una espoecie de lengua de tierra que se va estrechando más y más.  Y, ya allí, sin ver ni haber visto nada que se parezca al windclub@net.ua o club de windsurf que yo había descubierto previamente en mi pesquisa de internet, se acaba el viaje.

En la parada inicio/fin, el conductor y la cobradora sacan sus respectivas fiambreras y me informan de que en 5 minutos comienza el viaje de vuelta y de que he de bajar del autobus ahora y luego … Money!

Me dirijo con las palabras de siempre a los que ya estan esperando al autobus, unos metros mas allá: Does anybody speak english? Anybody?  Panimaite anglicky?

Ahí, entre varios de ellos que por supuesto no hablan ingles pero parecen interesarse por la causa del extraño, se establece un conclave e intercambio de opiniones y de ahí se deduce que “SI”, que alguien ha visto en alguna ocasión windsurfs -“windsurfingu” a lo largo del spit, curiosamente en una zona que trás profundas cábalas entre el colectivo de futuros viajeros y yo y ante el estupor general, más de ellos que mío, ya que yo no entiendo nada- resulta que esa parte del spit, donde está el dichoso club de windsurf … “NO” consta en mi mapa.

00009000 Berdiansk map kitesurfing Ukraina

Mapa de Berdyansk.   Los puntos lilas indican la situacion de la pension  y de la estación de surf el del spit.

Total, después de un montón de paradas y volviendo por donde habíamos venido, el autobus, la cobradora, el conductor y un servidor, se levanta uno y amablemente me conmina a bajar en la próxima parada mientras me señala con el dedo en dirección a la playa del lado izquierdo.

Me dejan en mitad de la nada y … a, ale! a buscar por la zona.  Que conste que por mi parte llevaba toda la mañana llamando desde mi movil ukraniano a los dos teléfonos que la internet daba del windclub pero sin éxito alguno.

Y por fin, ya, ahí se dan dos momentos reseñables, el primero de ellos es que, mientras chequeaba yo de primera mano el lado de dentro del spit y su mini playa pude asistir en un muy breve intervalo de tiempo al avistamiento de dos diferentes ejemplares de lo que se podria llamar: serpiente de agua.

Curioso bicho de aproximadamente algo menos de un metro de longitud por el grosor de una moneda de 20 centimos de euro que nadaban muy próximos a la orilla en medio de un agua completamente transparente pero sacando la cabeza a intervalos y .. enseñando las fauces … diría yo.

Espectaculo este que me convenció de lo innecesario de navegar en ese lado del spit, teniendo en cuenta el montón de agua que también habia en el otro lado.

El segundo momento fué el encuentro, mas bien propio de una pelicula de Buñuel, con el que parecía el encargado del windclub. Era este un hombre de aproximadamente unos cincuenta años de edad, hablando perfecto ruso y ni una palabra de ingles, montado en un carrito de 2×2 palmos de tamaño y literalmente aserrado por la mitad, a la altura de las caderas, que me hizo entender, en la absoluta convicción (suya) de que yo, pese a la cara de bobo que ponía, le estaba entendiendo y de que aunque aquello SI era el windclub@net.ua, NO había nadie ni lo iba a haber hasta que no se metiera viento, vamos, lo mismo que pasa en cualquier parte en que se navegue en este mundo.

004 el resort en la carretera

El resort Brigantina, sede del windclub, con una especie de casitas sencillas pero practicas en las que deduje se debía alojar la gente cuando viniesen a navegar.

EL WINDCLUB – KITECLUB DE BERDYANSK

Aclarado este punto, osea, nada de ayuda a esperar de la comunidad kite/windsurfera, al menos de momento, decidí empezar a buscar alojamiento por la zona.

Salvando como siempre la comprensible barrera del idioma, fui descubriendo que … en muchos casos no alquilaban o bien porque estaba cerrado, porque estaban de reformas o bien porque sencillamente no les daba la gana.

Donde si querian era en un hotel en el que me pedían 50 US por pasar la noche (pero ahí el que no quería era yo).  Ya más adelante siguiendo la carretera en direción de vuelta a la city, encontré uno en que por 4 euros -al cambio- te podías aloja,  pero me quedé dudando porque aunque en primerísima linea de playa -el agua estaba a apenas 10 mts de la puerta del cuarto por la parte de atrás-  el habitáculo no ofrecía la más mínima garantía en lo referente a seguridad, osea que un buen estornudo podía sin la menor duda, reventar el pestillo de la puerta y con ello poner al desnudo mis propiedades personales.

 

La atmósfera se va cargando …

004 agua calma

A todo esto, viento 0 total y la atmósfera, lenta pero progresivamente, con un aspecto pre-tormentón de los grandes que no presagiaba nada bueno.  De hecho, al rato fué así.

Para entonces me hallaba yo al otro lado de la carretera haciendo autostop confiando en la buena disposición y bondad de corazón de los pocos conductores que circulaban en sentido playa-ciudad y también en mi aspecto exótico-turístico, cuando … llegó la tormenta, pero no como las conocía yo, tipo Caribe, en que el viento precede al nubarrón negro y luego llega la nubey después viene la lluvia y … de nuevo el sol, no. No era ese el procedimiento a la ucraniana.

006 la tormenta llega

la nube presagiando la tormenta … de viento

En este caso fué asi: Llegó la nube, negrísima, imponente, sin traer ningún viento que la precediera porque … el viento estaba debajo!   Ahí si!  Pasó de 0 nudos a 40, levantando la arena de la playa como si alguien hubiera enchufado un ventilador gigante y encrespando el mar, que momentos antes parecía una balsa de aceite, hasta ponerlo todo blanco de espuma.

No pude tirar una foto de eso porque en esos precisos momentos yo ya estaba camino de Berdyansk tras los cristales humados de un Fiat Tipo, pegando tumbos, a más de 130 Kms/h, cogiendo sin perderse ni uno, cada bache y desnivel de la carretera, en lo que yo aún dudaba en interpretar como un favor a un autostopista o un secuestro en toda regla, dada la catadura mafiosa, las risas de los dos tipos y la conversación y el tono de la misma entre ellos.

A la tormenta de viento siguió la lluvia, lluvia que yo oía repicar en el techo de metacrilato de la terraza del Café de la estación de autobuses mientras esperaba que me sirvieran un plato combinado que me costó lo mio pedir, más que nada porque no entendían nada de lo que les decía, pero que me costó la inocente cifra de 4 euros.    En fin, para no aburrir, al final encontré alojamiento mucho más solido y más de fiar también que el de pié de playa de antes, por la misma cifra mágica que el plato combinado, osea 4 euros al día. Situado éste a 200 mts de la estación y a 100 mts de la playa de la ciudad.

El dia acabó conmigo yendo al supermercado más próximo, guiado por el hijo de la patrona, un chaval majísimo de 12 años que entre sus 4 palabras de ingles y mis 20 de ruso/ukrano y mis 100 de eslovaco dieron para un notable intercambio de información,  así como para muchas risas.

Más tarde monté de nuevo los fins y los footstraps en las tablas por si mañana se metía viento, después cené algo en compañía de 3 huéspedes de la pensión, todos estudiantes, tomando unas cervecitas hasta que el cielo antes lleno de estrellas se fué llenando de nubes y unos cuantos relámpagos seguidos de una buena ducha pusieron fin a la velada.

 

JUEVES

El día amanece de nuevo sin viento alguno, eso si, el aspecto tormentoso de ayer ha desaparecido y un cielo casi azul mejora mucho el aspecto general de las cosas, durante el resto del día y fiel a la predicción, el viento no aparece salvo por algunos nudos agónicos a mediodía que no daba para nada, apenas 6 o 7 kts, para, al cabo de una hora o algo así, sumirse en la calma mas absoluta.  Es curioso como, a veces el aspecto del agua se confunde de tal manera con el color del cielo que uno no puede decir donde empieza el uno y donde acaba la otra.

0017 agua y cielo

¿donde esta la linea del horizonte?

Hubo momentos que el agua estaba tan plana que los que estaban nadando, al dar las brazadas e ir avanzando, hacían pensar en una bola rodando sobre la superficie de una tarta de nata.  El calor fué notable pero hoy, no creo que pasara de los 32 grados.

 

Intentándo lo del kitesurf en la ciudad misma -no funcionó-

0016 la playa y sin viento

La playa de Berdyansk.  Foto del comienzo de la playa del lado derecho del puerto  La torre ya se entiende que es para tirarse al agua peeeero …  Para que sirve la pequeña estructura verde?  Pues para cambiarse de ropa y ponerse el bañata sin escandalizar a nadie

Viendo que aquello no mejoraba, dediqué el resto del día a comprar cinta de embalar y una especie de plástico para envolver la bolsa de las cometas para cuando haga el petate de vuelta, y, también, un diccionario ruso-ingles que me costó la surrealistica cifra de un euro y diez centavos, osea 8 hrvnias.

Casualmente, en la librería mientras yo compraba el diccionario, topé con la primera persona que hablaba ingles fluente de verdad desde que llegué al país.   Que alegría! Se trataba de una nena de 16 añitos (y 1, 80 de estatura) que me acompañó durante las dos horas siguientes, tiempo que pasamos en una terraza en donde ademas de cerveza fría, servían también helados, lo que según parece era su principal motivo de vivir, junto con el practicar sus conocimientos de inglés.

Pasamos un buen rato tocando temas de interes general tales como la familia, la economia y los valores morales y religiosos en su sociedad, y de refilón, también hablamos de las diferentes culturas culinarias, de la escuela y la universidad, en fin, de todo un poco.

Se fué a comer con su familia luego a la playa, prometiendo que nos volveríamos a ver otro da para bajarse unos temas de mi mp3 que la dejaron muy impresionada, música que desconocía ella que existiese hasta ese momento, como cabía esperar.

Después, una super comilona en el Café de la estación, y digo super porque como no entendieron nada de lo que les dije, me trajeron mas platos de los que yo había pedido, y claro, para no hacer un feo, me lo tuve que comer todo.  Pues eso, después del ágape, me dediqué a la mera observación de la conducta humana en el área de la trasera de las estaciones de autobus en los países del lejano Este de Europa, mezclado ello con la introspección pura y dura pensando en la vida, la mía, la de los otros y el universo en general, y, también, a terminar el primer libro de los que me había traído, el corto Red Wind de Raymond Chandler.

 

BERDYANSK MISMO – EL PASEO MARITIMO

A las 19h me puse en marcha y di un gran paseo de un lado al otro de la ciudad, aprovechando las sombras que daban los arboles a lo largo de las calles y avenidas y oyendo el casi apenas único ruido perceptible, el canto de los pajaritos que están por todas partes y a todas horas, compartiendo con mi mp3 que de pronto se ha puesto en plan rebelde y sólo me deja oír un cuarenta por ciento de todo lo que tenía grabado, misterios de la ciencia…

0012 el bulevar de Berdiansk

El paseo acabó en las playas del lado derecho del puerto, osea donde da comienzo el Spit, y desde allí, siguiendo a la orilla del mar hasta la que parece es la parte de la ciudad que reune toda la animación a partir de la tarde y la noche, se trata de la Avenida Gorkogo. Un amplio bulevar en el que además de la zona en que se encuentran las terrazas mas chic de la ciudad, hay una especie de parque de atracciones y un paseo con bancos, también un gran escenario, de momento vacío pero en donde parece que se tienen que montar saraos de tanto en tanto, y, todo eso, del lado del mar, bordeado por una valla de piedra en la que la gente se sienta a ver pasar a los demás.

0015 pescadores al atardecer

pescadores de caña al atardecer

En fin, una multitud de niños con sus papas y mamás, mucha gente de todas las edades paseando o sentados con cervezas en la mano, bandadas de muchachos y muchachas, caminando o sentados en los bancos del paseo, ellas en franca mayoría y con sus inevitables minifaldas y sus soberbios pares de piernas por todas partes.

En pocas palabras, bajo un sol poniente que pintaba todo de rojo y oro y, los enjambres de golondrinas persiguiéndose alocadamente, los grandes arboles en el bulevard y en los patios de los edificios tipo años 20 que forman el frente en la acera contraria, las gentes paseando o bien sentadas en grupos, departiendo y conversando, creaban un cuadro retro de quietud, sosiego y harmonía made in URSS que es exactamente lo que yo esperaba encontrar cuando vine para acá.

0019 anochece en Berdiansk

Anochece en el puerto de Berdyansk

 

VIERNES

Nuevo dia sin viento … Esto empieza a resultar un poco ennervante, más que nada porque me he traído todo lo que me he traído, porque si no, bien pudiera olvidarme del tema kitesurf y ahondar mas en en tema turismo y conocer mas gente, pero en el fondo, no es lo que quiero, al menos esta vez.

Me he traido los trastos de navegar y … voy a navegar en cuanto asome viento por alguna parte, así que … decido ponerme en guardia y estar preparado para a las primeras de cambio, tirar para la playa y montar el chiringuito cuanto antes.

En lugar de empezar grandes excursiones por la ciudad o dedicarme a andar visitando museos o iglesias, me quedo en la pensión ordenando los apuntes de lo que va siendo este diario, con lo que al rato me entra un poco de sueño y doy una cabezadita de … cuatro horas!

Me despierto viendo que los arboles se estan moviendo un poco, asi que cojo la 13 mts y la tabla grande y me pongo en marcha hacia la playa mas próxima de la pensión, osea, la del lado derecho del puerto.

Al llegar allí mido con el anemómetro rachas de 11 kts pero de media 8-9 y la dirección, onshore, asi que, aunque parece que más afuera hay algo más de viento, tomo posiciones en un bar a pie de playa y protegido bajo un arbolito en la misma terraza del bar, abro un libro y me pongo a leer … con un ojo, mientras con el otro voy siguiendo el ligero chop que llega a la orilla y … a esperar.

Cada vez que salgo a medir el viento hasta la misma orilla, lógicamente, soy el centro de atención de todos, normal!   El tío este con el sombrero surfero (nadie lleva sombrero) y con la tabla y el bulto azul de la bolsa de la cometa, y para colmo con aquel aparato en alto, no puede por menos que despertar la curiosidad general.

Algunos niños, mas valientes que los demás, se me acercan rodeándome, preguntando que es ese aparato, se lo pongo a uno en el oido, pero como no son tontos, se dan cuenta de que no es un telefonillo y todos se rien.

 

El paseo Gorkogo

Total! Casi me medio termino el libro, a lo tonto, ya se han hecho ya las 18h y el viento, cabezonamente, se resiste a subir. Recojo los trastos, y con el semblante más bien triste, me voy a la pensión, me ducho y me voy a internet que está en el edificio de Teléfonos, en medio de la ciudad y a unos 25 minutos caminando de la pensión, allí la previsión dice que … por fin mañana el viento va a subir.

Sigo dando paseos para aquí y para allá, sin prisa ni rombo fijo, y en estas que descubro que en Berdyansk también hay estación de tren, aunque no es el método de transporte preferido, ya que en eso, el autobus se lleva la palma. De hecho el aparente único sentido de la estación de tren es unir Berdyansk con la que parece la capital de la provincia, que es Zaporidia.

La estacion de tren, descubierta en uno de mis paseos

Con la esperanza que la previsión acierte y así sea la posible navegada, me voy a una terraza nueva y pido de cenar, me medio entiende una camarera en alemán y concluyo sin problemas, después de esto y dudando entre irme a la cama, aunque son sólo las 10 de la noche o dar un paseo, opto por esto último y … que buena idea!

 

ESTA NOCHE HAY FIESTA EN EL PASEO MARITIMO

0018 el fin del bulevar

Cuando parecía que iba a ser un día perdido, sin esperarlo … llega la perla!    Dando un paseo hasta el sempiterno bulevard Gorkogo, descubro desde lejos que … está pasando algo grande!  En el escenario que ayer se hallaba desierto, hoy hay una actuación y frente al mismo hay un autentico patio de butacas que se encuentra lleno y además una gran cantidad de gente sigue de pie lo que está pasando en el escenario.  No me lo puedo creer! Un concierto de jazz, exactamente de jazz funk!

Que maravilla!  Después de que el grupo que estaba tocando en ese momento, termine su actuación y comienze un nuevo grupo, entablo conversación con el trompetista y luego con el pianista, por cierto, este último, un monstruo de la improvisación y que hasta, en números posteriores, acompañará a unas muchachas cantando … bossanova!.

En fin!  Una velada increible!  Pasaron por el escenario varios grupos, todos ellos de muy buen nivel, especialmente el penultimo que, con saxo baritono, tenor y alto, trompeta, piano, bajo y guitarra, tocaron una serie de temas tipo Spyrogyra, pero con un sonido algo menos latino, que fueron la bomba!

También el último grupo en tocar, los alumnos de la Escuela de Música de Berdiansk que, en el mas puro estilo big band, tocaron una versión propia del clásico Also Spracht Zaratustra de Eumir Deodato, un tema de los años 60, que causó furor entre el publico, por cierto, muchos de ellos entendidos, por la forma en que reaccionaban ante algunas de las improvisaciones de los solistas.

Que buena noche! La mejor de todas hasta el momento. Después de ese tema, hubo como cierre del festival, a las 23h, un castillo de fuegos de artificio y después de eso me quedé charlando con algunos de los músicos/as y con un par de periodistas (féminas), que dieron para unas cuantas cervezas, un intercambio de mails y la promesa por mi parte de hacerles llegar algo de la montaña de temas de bossanova, pagode y jazz que tengo en casa y de los que muchos de ellos -esperablemente, dado que yo había vivido en Brasil 5 años y estaba y estoy muy al tanto del panorama musical del país- no habían oído ni hablar.   La pena fué que como no me esperaba nada así y además estoy en plan reserva por lo del cargador de las pilas, no me llevé la cámara de fotos y por tanto no hay documento gráfico del concierto, que lástima!

Al final, el dia acabó mas que bien, lo que demuestra que aunque no lo parezca, a veces, también hay vida mas allá del kitesurf, si o … no?

 

SABADO

Hoy si! … mi espera se vió largamente recompensada, también, todo sea dicho, porque cambié nuevamente de estrategia y en lugar de esperar  el viento en la ciudad, haciendo caso de mi intuición de ayer cuando parecía soplar algo más en el lado de fuera … me fuí a buscarlo más afuera aún, osea, al Spit, concretamente a la parte de más arriba, la más próxima a la ciudad, la que no consta en mi mapa, cerca de donde se supone que está la estación de windsurf en Brigantina.

Desayuno fortalecedor y, como aún no hay viento a la vista por ningún lado, me armo de la 13 mts y el tablón y tras la consiguiente caminata hasta la estación de buses, cojo el numero 15 hasta mi destino.

Subo y me aposento con la tabla contra el cristal de la guagua y el bulto con la cometa sobre el regazo, desde el punto de visión del conductor, porque hoy, como es sábado, se ve que las cobradoras tienen día libre, ni se me ve la cara, soy sòlo un enorme bulto azul y detrás de el  … un sombrero!

Extiendo un billete de 2 hrv y me devuelve 50 kopeks … esto funciona! parece que no le molesta que vaya cargado como un burro, guay!  Cuando la guagua está casi llena, y después de una espera de casi 15 minutos bajo un solazo que hace que casi salga humo de la chapa, arrancamos.

Cuando calculo que mas o menos debo de estar en la zona que estoy buscando, hago intención de bajarme, me paran la guagua y … a explorar de nuevo.  Esta es la parte del Spit en que la distancia de un lado al otro, no puede ser mas de 70 o algo más metros, de hecho, mientras observaba las condiciones en el lado derecho, osea, el de las serpientes, vi a dos tipos que se acercaban caminando con el agua a la rodilla y empujando una lancha con un fueraborda de 60 caballos levantado y dejándola varada en la orilla de arena y yerba.   A través de unos rodillos hinchables que sacaron de dentro de la misma barca, cinco en total, fueron sacando la barca del agua y, atravesando la carretera, empujandola, fueron cruzando hasta la playa de arena del otro lado, osea del lado mar y volvieron a echar al agua la lancha, operación que en total no les llevó mas de 4 o 5 minutos.

Pues bien, del lado de las serpientes, el asunto tiene una pinta bestial!  Agua plana, plato total y hasta casi 100 mts agua adentro no cubre hasta más que la cintura.  El viento, lógicamente, de dirección side off.   Al chequear del otro lado, osea del civilizado, con arena, edificios y tal, percibo que el viento parece que esta subiendo, casi navegable, mido en el aparato y … 13 con rachas de 16 y más nudos!

Que sonrisa se me dibujó en la cara … Por fin!  Monto a toda velocidad y dejo la bolsa de la cometa con un grupo de jovencitos que a su vez me ayudaron a levantar la cometa.

El problema, que la playa en ese lado no llega casi ni a la longitud de las lineas, lo que, dado la dirección del viento, side on de la izquierda, y al ser el agua mas profunda que del otro lado, hace que apenas se puedan extender las lineas, ya que a los pocos pasos,  el agua te llega al cuello, además, hay olitas que te hacen perder el equilibrio.

No fué tan facil lo de lanzar la cometa al aire ya que a todos esos pequeños pero incomodos detalles, hubo que añadir que los nenes se estaban haciendo un lio con lo de mantener la cometa en angulo, y eso que se lo había explicado tres veces.  Al final opté por que la dejaran ir a los 130 grados y ayudado por el super depower, levantarla en potencia pero sin gran problema.

 

 

HOY SI – KITESURFING A TOPE

A todo eso eran ya las 10 de la mañana, el viento durante las dos horas siguientes llegó casi a los 20 kts y … que decir?  Toda la playa para mi. Ceñí, derivé, volví a ceñir, hice downwind, corrí olas y … salté, salté y salté aún más … hasta que me quité el mono que arrastraba.

Un poco antes de las 13h me salí, también porque el viento había bajado un poco y además, porque empezaba a estar cansado.  Me ayudó a bajar la cometa un tipo que me había estado observando y siguiendo desde la orilla desde hacía mas de una hora, su nombre era Serguei y casualmente -de ahí el seguimiento que me estaba haciendo- era instructor de kite, el único de la ciudad.

Me dijo que en total hay 4 kiters además de él y que tiene algunos alumnos, todos de fin de semana.  Le acompañé a la zona donde da las clases que era justamente donde fuí el primer día en mi primera visita al Spit.   El lugar, se llama Bregantina y la silueta de un velero bergantín está a la entrada del complejo.  Allí sobre la yerba y en la pequeña playa frente al resort había hasta 10 windsurferos, todos con tabla grande o … muy grande.

El profe de kite montó una Slingshot Octane 14 mts del 06 y yo mi 13 mts y … p’al agua de nuevo!

Oye un momento … pero … aquí no hay serpientes? … Si, pero … no hacen nada … además en Ucrania, en cualquier lugar donde hay agua  y yerba, hay serpientes.

Ah! Vale! Que descanso! … Menos mal!  Total!   Como todos me estaban mirando, no era cosa de montar un numerito, así que hice de tripas corazón y … p’al agua.

Dí unos cuantos pasos y, procurando que no se notara mi aprehensión, metí el trasero en el agua, me soltó la cometa Serguei y salí como un diablo mar adentro haciendo esfuerzos por parecer lo mas digno posible y no mirar ni p’abajo.  Unos cuantos largos de ida y vuelta y percibí que nadie hacía el menor asunto de lo de las serpientes, por tanto, tuve que romper la promesa que me había hecho a mi mismo unos días atrás y seguir como si nada.

La navegada duró tres horas mas, conforme te ibas alejando de la orilla, el viento entraba mucho más limpio y no había más turbulencias, se iba uno en un super largo hasta una isla que había a unos 2 kms al frente, media vuelta y … de regreso.  Con bastante menos chop que en el otro lado del Spit y el viento entre 14 y 18 kts.

En el agua, Serguei, turnandose con su cometa con un amigo suyo y yo, además de los windsurferos, entre ellos, uno que hablaba algo de español porque había vivido un tiempo en Colombia, también había estado alguna vez de vacaciones en España, venía de la capital de la comarca, de Zaporidia a 200 kms en el interior.  La navegada no estuvo nada mal pero yo casi me lo pasé mejor en el otro lado del Spit, a causa del swell y las rampitas que se formaban.

Como descansar significaba acercarse a la orilla con la consiguiente posibilidad de que la cometa se desventara y cayera al agua y por tanto, caminar arriba y abajo sobre posible cubiles de serpientes, sólo lo hice una vez, y fué para echar mano de la botella de agua y bebérmela de un tirón y también coger la cámara de fotos y colgármela al cuello para así tirar un par de ellas y que se viera la pinta que tenía el spot.

Cuando ya no podía mas de ir. volver, ceñir, arribar y saltar, ah! y adelantar windsurferos de 100 kgs intentando el planeo con velas de 8 metros mientras yo los pasaba como un cohete, tuve que empezar a plantearme seriamente el parar un rato y reponer fuerzas, mas que nada, para darle descanso a la rodilla izquierda que de tanto saltar con una tabla de 48 cms de ancho bajo los pies, es casi lo mismo que saltar sobre una base de concreto, me estaba empezando a darla lata.

0022 la zona resort

Después de un breve análisis de la situación, me decidí por hacer un alto en la orilla de enfrente, la de la isla, en la esperanza de que las serpientes prefirieran el lado de la estación de surf, tanto para vivir como para salir a cazar tobillos de infelices navegantes.  Una vez en el otro lado, frené la cometa a tope, la deje mansamente en el agua, la arrastré hasta la mini orilla, le puse la tabla encima y agarrando con la mano el chicken loop, por si la cometa decidía emprender viaje de vuelta sin mi, me tumbé boca arriba por fin en los apenas dos metritos de arena de la orilla de la isla.

Que maravilla! Que paz! Que sosiego! … que … que ruido es ese? … un motor!

Levanto la cabeza y veo un jet ski que se dirige hacia mi desde la playa de la estación de surf a una velocidad semejante a la que te pondrías  si alguien te hubiera dicho que se te estaba quemando la casa.  Cuando llegó a mi lado, se ofreció para llevarme de vuelta, le dije que no, que no hacía falta y que muchas gracias, SPASIBA, pero que podía volver yo solo.

Ahí, paró el motor y se sentó a mi lado y me informó en un ingles super básico que él también hacía kitesurf, que tenía una Crossbow 06 de 12 mts y que como pesaba 100 kilos (como casi todos) que no la había montado y que esperaba a mañana, que la previsión iba a subir.

En fin, al rato se levanta e insiste en llevarme, y yo que no, que puedo yo solo, él, que me señala las nubes que poco a poco van cubriendo el sol y que dice que no volveré, y yo, cabezón, que si, que vuelvo, que no hay problema.

Como me miraba con la misma cara que se miraría a un sapo que va a cruzar una autopista en hora punta y ví que me había cobrado cariño y no me iba a dejar allí solo, tiré por el lado de la apuesta.  Le digo: Mira, si yo no vuelvo, tu me rescatas y yo te pago una cervecita, pero si vuelvo yo solito … me la pagas tu!

Ahí si que estuvo de acuerdo, puso el jet ski en marcha y antes de enchufarse a tope hacia la otra orilla, en su mal ingles, me sonrió y por encima del estruendo del motor me gritó: I like beer! y se marchó.

Pues algo de razón si tenía el jodío, porque el viento había bajado y se notaba a simple vista una vez te habías alejado unos cientos de metros de la orilla.  Al rato y conforme me iba acercando al otro lado comprendí que había derivado bastante, así que … nuevo largo de regreso a la isla.

Como se debía de estar riendo el del jet ski!   En un mega esfuerzo conseguí llegar al mismo punto desde donde había salido, ahí con la cometa a unos 40 grados sobre el agua, comenzé a caminar upwind y me hice unos 300 mts en la esperanza de que al menos llegaría sólo un poco más downwind de donde había salido en principio al entrar en el agua en la estación de surf, pero … no había nada que hacer, la derivada, aunque menor que antes, era inevitable.

Hay que ver como, a veces, por necesidad, le llega a perder uno el respeto a una serpiente!  Serguei me vino a ayudar y como en esa parte casi no había orilla, los ultimos 100 mts que nos separaban de la base nos los hicimos a pie y con el agua a la rodilla.

Una vez a salvo y en tierra, seguimos hablando de cosas varias, como las distintas maneras de encarar un curso de kitesurf, marcas de cometas, tablas y tal.  El del jet ski, un caballero en toda regla, antes de montarse en su poderoso todo terreno (como casi todos los otros navegantes) se acercó con dos cervezas en la mano y se despidió hasta mañana.

32 los kiters de Berdiansk

el grupo de kitesurferos, el del jet sky el casi calvo del centro

Y mas o menos eso fué todo. Emprendí regreso en la guagua numero 15, por cierto, como varios pasajeros medio chapurreaban algo de ingles, en vista de mi aspecto exótico, establecieron un turno de preguntas sobre quien era yo, de donde venía, para que era aquella tabla y porqué estaba allí.

Buena gente todos ellos.  Ya en el Café de la estación de autobuses pedí de comer, esta vez ayudado por las dotes traductoras de un par de jovenes marroquies que estaban estudiando  en la universidad de medicina de la ciudad y que como hablaban francés ( y yo también) dejaron bien clarito a todo el mundo lo que yo pretendía comer.

Como de costumbre, la camarera se equivocó. Donde había yo pedido una pechuga de pollo, me trajo un pollo entero pero troceado, y a una ensalada  sin pepino correspondió con una ensalada .. con mucho pepino; pero como ya me estoy acostumbrando, no pasó nada y, entre un perrito que siempre que me ve en el restaurante de la estación, viene a ayudarme con la comida, y yo mismo, dimos cuenta del festín sin mayores problemas.

Vuelta a la pensión, ducha, paseo a internet, pasada por el super 24 horas para prepararse uno el desayuno al dia siguiente y … a la camita a las 22h que ya me lo había ganado.

 

 

DOMINGO

La temperatura ha bajado, el dia comienza nublado y sin viento, a las 10h ya estoy en la playa del Spit pero además comienza a llover, me cobijo en el hotel de los rusos, el de los 50 US por noche; en la terraza frente al mar y a cubierto bajo un gran toldo, se está celebrando algo.

Un grupo de mas de 60 personas comen,beben y algunos cantan. Mas tarde descubriré que algunos son rusos, otros georgianos y la mayoría, ukranianos de ciudades del interior, que han venido a pasar el día en excursión en guagua.

En un grupo, al fondo, hay uno que toca la guitarra y canta canciones tipicas de la tierra.  La lluvia afloja un poco pero continua lloviendo en plan calabobos.  El día tiene pinta de pocas expectativas de viento, así que me quedo mirando lo que pasa y casi sin darme cuenta, al rato, me voy integrando en el grupo de celebrantes.  Cuando el músico deja la guitarra y se va a dar un paseo bajo la lluvia abrazado a un par de tipos del grupo y algunas muchachas, el instrumento, abandonado sobre una silla, dura poco tiempo en silencio.  Una muchacha, por cierto de muy buen ver, con el pelo casi rojo, unos ojos azules y una sonrisa de desmontar el sistema de seguridad de una caja fuerte, aparte de unas curvas espectaculares, tipo guitarra, toma la guitarra y se pone a tocar, cantando junto con una amiga sentada a su lado que le lleva poca diferencia en belleza.

0023 el cantante

Me voy acercando tímidamente, como el que no quiere la cosa y cuando ya vá por el tercer tema por fin, cruzamos la mirada.   Al acabar el tema, que realmente no llegaba a terminar cada vez, le indico con la mano si puedo probar yo también.  Como resulta que hablaba algo de ingles, entablamos conversación.

Típica sorpresa, como la de todo el mundo, cuando descubre que soy español, aquí no han visto un español nunca; en fin, para no ponerme pesado, empecé con una bossa, la de la chica de Ipanema, por si la conocían, que no era el caso, y aun toqué un par más, para acabar con unos acordes de rumba flamenca y punto.

Para se entonces, el músico había vuelto a la mesa para servirse otro vasito de vodka y me estaba observando desde atrás mío en silencio.   Flipa con mis acordes y con los temas que toco.  Él canta, como dicen los franceses, a voz en cuello, mientras que yo, como la bossanova se medio habla, medio canta, pues casi ni se me oye en medio del jolgorio general.

Se disuelve el grupo al rato, las guapas a comer, el músico a su guitarra y yo a comerme un bocata que me había traído por si me entraba gazuza.

0024 el muelle

pescando bajo el chirimiri

Ha parado de llover totalmente y paseando por la orilla descubro gran cantidad de peces muertos, unos flotando, otros ya en la orilla, por lo visto a causa de los calores de los últimos días y de la falta de oxigeno en el agua. Debe de ser así porque por esta zona no hay industria de ningún tipo que pueda verter tóxicos al agua.

37-beach-kitesurfen-mallorca

La playa, sorprendentemente en esa zona no es de arena, es de una especie de maremagnum de millones de mini conchitas de almeja, que son las que hacen las veces de arena. Sorprendente en todo punto. Yo no había visto en mi vida una cosa así.

Pese a la masacre piscicola, como dije antes,algunos estén pescando con caña y uno … con las manos desnudas! … su mujer desde lo alto de un pequeño espigón va cogiendo al vuelo los que él, con el agua por la cintura y agachándose unos momentos, le va lanzando.

0026 el pescador

En la terraza, bajo los sones discretos de un CD de James Brown, la reunión se va disolviendo. Algunos se interesan, como no! por mi anemometro, que marca entre 7 y 10 nudos de dirección onshore, tal vez a causa de los nubarrones bestiales que se ven mar adentro.  Uno se acerca y me regala una botella de vino, casi todos van desfilando poco a poco y muchos van saludándome al marcharse.

Como el viento parece que va subiendo y en ese lado de la playa la franja de arena es bastante estrecha, decido a ir al otro lado de la carretera, a la Brigantina a ver que pasa por allí.

Sólo llegar, veo actividad, estos buitres han husmeado algo, dos de ellos ya están hinchando las cometas mientras varios windsurferos también preparan sus bártulos precipitadamente.

0027 kiters

Uno de los kiters está montando una 18, el otro una 12; yo empiezo con lo mío pero para cuando he extendido las lineas, el viento parece que ha subido bastante.  Mar afuera tiene pinta de haber venti muchos nudos, la dirección sideoff pero del lado derecho, osea, el contrario de ayer.

El de la 18 desiste y empieza a montar una 12, una Gaastra tipo hibrida, de las del 2007, el otro resulta ser el del jet ski, montando su 12 Crossbow.

0034 la Cabrinha

Él es el primero en montar de los tres y tira p’al agua pero como las turbulencias y los rachones son medio terribles, en el aire se le desventa la cometa y cae al agua convertida en un churro total.

0036 viento offshore

Empieza a montar de nuevo mientras el de la Gaastra, que ha tenido mas suerte y se aleja a lo lejos, pasado de trapo como un diablo y levantando a su paso una estela tipo jet foil al doblar el muelle grande.

Los windsurferos noveles y el resto de la peña que ha quedado en tierra, me miran con cara de “pobre tovarich, parece que le faltan güevos” porque ven que me lo estoy pensando. Doy unas vueltas por la orilla y mido con el anemòmetro rachas de 26 kts.  Joer! y yo con la 13 mts y la tabla grande, pero, quien lo iba a decir esta mañana con la pinta de sin viento que el día tenía.

Mmmm … Que hacer? En internet, el website de las cometas decía que el maximo por arriba de ese modelo eran los 22 kts, algo mas en manos de un experto.  Como debo considerarme a mi mismo?

Mira que esos dos van con 12 mts y el uno pesa 100 kgs y el otro no bajará de 85. Pongo las lineas laterales en el nudo de mas afuera, la freno a tope y, mas temiéndome una inversión a causa de lo sueltas que están las lineas, que, un levantón a causa de una racha, tiro p’al agua.

Como en esos momentos no hay mas que profanos a la vista y para no complicar más las cosas, deposito la cometa en el agua con el borde de ataque  mirando para mi, le echo agua dentro para que no se levante sola y voy dejando que se vaya alejando de mi, cosas del viento offshore, una vez en la extensión máxima de las lineas, empiezo a tirar de una de las laterales, se gira, coge viento, sigo tirando y rueda a los 90 grados levantándose tranquilamente, me calzo la tabla y salgo al planeo como una bala.

Que depower increible tiene esa cometa! como se come las rachas! Al principio timidamente y luego ya más confiado, empiezo a navegar y a pegar algún salto … como te coja una racha cuando le das p’arriba, aun sin tirarse a tope, te vas volando como una hoja de árbol en día de vendaval … que voladas!

0028 navegando en Berdiansk

El viento ha bajado algo y está en los 20-24 kts, navego con mucho más control pero aún me sobra tabla.  Yo no se de que tenía yo tanto miedo, un tío que se ha curtido en las condiciones offshore y los rachones inclementes de la Bahía de Formas en Arinaga!

0030 berdiansk playa

Más tarde se une Serguei con sus 80 y pico kgs y su Octane 14 y … todos a tope. La navegada duró tres horas o más, y,  poco a poco el viento fué bajando y quedándose en los 16-20 kts. Yo, cuando me cansé, me quedé practicando el water relaunch con el agua por la cintura, una vez superado plenamente el tema de las serpientes.

0029 mas agua

Como me he ganado el respeto de ellos a fuerza de compartir el chufón y además, son todos de puta madre, uno de ellos se ofrece a llevarme de vuelta a la city en su coche y … a recogerme mañana en la pensión a las 10h para traerme otra vez porque me enseñó en la pantalla de su movil, y no sé como lo hizo, la pagina del windguru tal como se ve en la pantalla del ordenador y la previsión para mañana anuncia 20 kts para las 11 y 22 para el resto del día, asi que sabiendo de que pie cojea el windguru, seguro que mañana me hincho de navegar con la 8 mts y la tabla pequeña.

20 anochece en Berdiansk

Cae la noche lentamente sobre Berdyansk

UKRAINA  II / a kitesurfing story